Diálogo de la película "Notebook" (2004), del guionista Jeremy Leven y la adaptación de Jan Sardi, basado en la novela original de Nicholas Sparks

martes, 22 de marzo de 2011

22 de marzo 2011: Día Mundial del Agua


El Día Mundial del Agua se origina en la Conferencia de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y el Desarrollo en Río de Janeiro, Brasil del 3-14 Junio de 1993, después de la cual, La Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó el 22 de diciembre de 1992 la resolución por la que el 22 de marzo de cada año, fue declarado Día Mundial del Agua.

En el Perú, los organizadores esperan que cientos de personas entre adultos, jóvenes y niños se unan a las celebraciones del Perú como parte de la gran cruzada internacional por el Día Mundial del Agua 2011 que se conmemora el 22 de marzo.

El lema elegido para las actividades de este año es “Agua para las ciudades, un desafío urbano”, cuyo mensaje se centra en los efectos que causa el impacto del creciente aumento de la población urbana sobre los sistemas de abastecimiento de agua.

Además, se prevé que participen diversas personalidades, autoridades y representantes de los organismos e instituciones involucradas en la gestión de los recursos hídricos y la población en general.

Cabe resaltar que este evento deportivo es organizado también por la Municipalidad de Miraflores y el Movimiento Ciudadano Frente al Cambio Climático (MOCICC).

Visitar:

viernes, 18 de marzo de 2011

Manuel Estela Benavides: Reflexiones de los 20 años de Fundación de la SUNAT (1991-2011)

Trancribimos un texto muy maduro del ex Superintendente de SUNAT, Manuel Estela Benavides, fechado el 8 de marzo y que intenta causar reflexión, en momentos en que, por ejemplo, los candidatos presidenciales tienen la oportunidad de proponer mejoras al tema tributario en general, dentro de lo que se conoce -y así también lo menciona el autor- como el triángulo impositivo: el régimen, el código y la administración.

Más allá del objetivo electoral del autor en su rol de candidato congresal, consideramos oportuna la reflexión por la identificación de quien tuviera a su cargo la dirección del asunto tributario en sus orígenes , por lo que el conocimiento del tema está descontado. Además, existe un tema que se trata que es fundamental y con el cual coincidimos plenamente, la autonomía institucional, al más alto nivel.


 
REFLEXIONES DE LOS 20 AÑOS DE FUNDACIÓN DE LA SUNAT 1991-2011


Manuel Estela Benavides


Creo conveniente comenzar estas reflexiones reconociendo un hecho: siempre he percibido que mi relación con la SUNAT es de una naturaleza especial, que está más allá de una resolución de nombramiento y de una carta de renuncia.

Al respecto, confieso que aún me sorprendo al constatar dos decisiones singulares. La primera, haber aceptado en febrero del 1991, la inmensa tarea de dirigir la restauración de la tributación peruana. Determinación que se tradujo en un esfuerzo conjunto que, en aquellos días, sintetizaba con la siguiente expresión:

“La SUNAT siembra honestidad donde impera corrupción.

La SUNAT reemplaza escepticismo por credibilidad.

Y, así, la SUNAT va desterrando la frustración,

instaurando esperanza en nuestro país”.

Hoy veo, con meridiana transparencia, que tales palabras evidencian la esencia del alma de la SUNAT.

En el contexto económico y social de ese tiempo, que en términos de Jorge Basadre, caracterizaríamos como “al borde del abismo”, tanto la urgencia de reinsertar al Perú en la Comunidad Financiera Internacional como la impostergable necesidad de recuperar el equilibrio macroeconómico, pusieron el balance fiscal y, consecuentemente, la cuestión tributaria como un asunto absolutamente prioritario.

En ese escenario, fue posible implementar –sin interferencia de grupos de poder- un diseño técnico que abarcó los tres vértices del triángulo impositivo: el régimen, el código y la administración. Así, tuvo lugar el periodo fundacional: 1991 – 1994.

Una mirada retrospectiva deja ver con claridad que en él se establecieron sólidos cimientos en materia de capital humano, estructura organizacional, sistema de gestión de información; se simplificó el régimen tributario y se reformuló el código impositivo. Pero, también, revela diáfanamente que ese proceso que tantas ilusiones despertó quedó inconcluso, específicamente en lo que concierne al proyecto de construir una tributación equitativa.

Considero que luego la historia de la SUNAT se vuelve azarosa: se suceden un periodo de tinieblas, un esfuerzo restaurador también inacabado, una etapa errática y una incierta situación institucional de alguna forma encubierta por una tendencia favorable de la recaudación que principalmente deriva de la evolución positiva de los precios de los commodities.

Ahora es claro que el proyecto SUNAT incomodaba a quienes ven al Perú como un espacio para hacer malos negocios, a quienes más allá de un lenguaje a favor de modernizar el Estado, en realidad hacen todo lo que pueden para que el Estado peruano siga siendo frágil e incoherente. Porque así pueden realizar con mayor facilidad el propósito de utilizar la función pública en beneficio privado.

El futuro de la SUNAT no puede continuar acumulando improvisaciones y desaciertos. ¿Puede alguien en su sano juicio pretender el retorno a una institución tributaria tipo la Dirección General de Contribuciones? Ciertamente, no.

Hay que subrayar que la SUNAT tiene un rol crucial en la cristalización del mayor anhelo peruano: alcanzar el crecimiento con bienestar difundido. La llave de bóveda para lograr el desarrollo es la misión que concierne a la SUNAT. Para tal fin, hay que replantear la cuestión tributaria desde la perspectiva correcta: la equidad. La tributación que el Perú necesita para que haya justicia en el país, tiene que estar protegida de la influencia de operadores políticos y grupos profesionales al servicio de intereses particulares. En mi opinión, aspirar a mejorar la tributación peruana soslayando esa exigencia equivale a pretender arar en el mar.

Aspirar a mejorar la tributación en el Perú, ir hacia una tributación constructora de equidad, requiere primordialmente establecer la autonomía constitucional de la SUNAT.

Por esa causa, y solo por ella, puedo explicar mi segunda decisión singular : incursionar en la vida pública aceptando sin amargura la exigente condición de adentrarme en un terreno en el que la complejidad y la ambigüedad de la condición humana son particularmente evidentes.

El aspecto equitativo de la tributación supone una convicción básica: entender al país como Patria. ¿Qué es Patria? Es algo más que un espacio para hacer transacciones. Patria significa tierra de nuestros ancestros, experiencia de vida de una comunidad. Patria peruana evoca múltiples raíces. La unidad peruana no nace de un origen común, sino de una historia vivida en una misma tierra con no pocas experiencias ingratas, atravesada de paciencias ocultas y dolorosas injusticias. Patria es vivir como la gran familia de esta tierra nuestra y ello exige hacer justicia con los tradicionalmente marginados y humillados. Aquí reside la grandeza de la tributación: constituye un instrumento privilegiado para hacer realidad “la Patria Invisible” de la que nos habla Jorge Basadre. Estoy seguro que esa es la forma en que los trabajadores de la SUNAT entienden y sienten la tributación.

En nuestro país, están mal repartidas las riquezas y las penas. Se habla mucho de inquietud por los pobres. Pero no es seguro que se vayan a adoptar las decisiones necesarias para que su situación cambie. Hay que trabajar para instaurar en el Perú las condiciones necesarias para construir equidad. Y en esta tarea, la tributación resulta crucial. No se trata solo de proclamar una preocupación por los pobres como un adorno.

Entiendo la política de una manera diferente a la concepción común imperante. La entiendo como la participación del individuo en las decisiones que atañen a los asuntos públicos. Tal participación es un deber y un derecho inalienable de todo ciudadano. La entiendo como un servicio al bien común, sin esperar nada a cambio; y no como el privilegio de una parte de la población para su propio beneficio. Es hora de enfrentar esta cuestión sin falsos miedos.

Incursiono, pues, en política para luchar por la autonomía constitucional de la SUNAT: en este peregrinaje estoy junto a la SUNAT. En este marco, agradezco a quienes han tenido el coraje de proporcionarme sus correos personales. Ello es un signo de compromiso y esperanza. Lo que no se siembra no se cosecha; lo que no se empieza con sudor y lágrimas, con ingenio y entusiasmo, no se alcanza en la vida.

Creo que la esperanza de un porvenir peruano más justo, que la conciencia de la dignidad y el sentido de los derechos que cada peruana y peruano tiene, con la experiencia atribulada vivida por la SUNAT en no pocos años de su vida, confieren a la exigencia de la autonomía constitucional una hondura y apasionada serenidad que nada podrá detener. Esta causa, es la tarea que requiere el apoyo de todo peruano de buena voluntad.

Puedo entender que vivencias laborales poco gratificantes pueden generar una invitación al pesimismo y al temor. Estas reflexiones pretenden de alguna manera responder a esas tentaciones. La desesperanza no nace ante una obstinada adversidad, tampoco del agotamiento por una lucha desigual. Ella se impone cuando no se tiene motivos para luchar y entonces se produce la inacción. Aunque la tarea que viene será difícil, las razones para luchar son manifiestas y pétreas. En mi caso, tratándose de la tributación constructora de equidad, las tengo más claras que nunca.

Bendita SUNAT : volverás a renacer, porque el bien del Perú lo exige.

* * *

lunes, 14 de marzo de 2011

Sobre las maneras de entender la “reforma” educativa en el Perú

En épocas electorales, el tema de la reforma educativa se vuelve un tópico necesario por su impacto en la población de que exista en los iluminados candidatos un real convencimiento de que algo debe hacerse en ese asunto, de mayor o menor envergadura.

Escucharlos hablar de distintos temas relacionados con una verdadera acción que transforme la educación en el Perú es normal para los electores. Algunos de ellos solo esbozan el rótulo, quizás porque no comprenden ni desarrollan necesariamente el contenido de aquello que debe realizarse para lograr una sociedad nueva.

Por otro lado, la sociedad peruana se encuentra, más que nunca antes en la historia, frente a la oportunidad dorada de enfrentar sus problemas y superarlos, más cuando se trata de una de las aristas más importantes del análisis, que afecta a las generaciones actuales y a las que están por venir.

Revisemos algunas ideas que se manosean diariamente como discursos de diverso calibre en boca de nuestros aspirantes a líderes del país en el que nos tocó vivir:

Infraestructura

Como es natural, por ser lo más evidente y ostensible, las promesas electorales inician y hasta se detienen en la mal llamada reforma educativa que para ellos únicamente está referida a dotar al sistema educativo de una completa red de locales donde pueda estudiarse decentemente. Esto, que no deja de ser una realidad necesaria de abordar, no es la única meta que debe tener presente el candidato y mucho menos el elector, porque el problema de la educación en el Perú no se agota en la infraestructura educativa sino que va mucho más allá.

Sin embargo, como ya se dijo, es una necesidad que debe ser atendida. Existe actualmente una serie de estudios efectuados sobre la diversidad de modelos aplicables a las estructuras de los locales y los materiales a ser empleados según la zona de que se trate, lo cual es un gran avance en relación con un modelo único de diseño y construcción de escuelas.

Asimismo, en el terreno del mobiliario, debe atender a las distintas realidades que exhibe nuestro país, en busca de soluciones específicas y direccionadas según los espacios de destino, ya sea con criterios climáticos, sociales, económicos y curriculares, o en función de alumnado que se tiene, ya sea regular o adulto.

En este tema, debe incidirse ya, teniendo en cuenta la visión de un país organizado digitalmente, que las herramientas tecnológicas deben ser parte inherente de la enseñanza, tomando en cuenta todos los factores enumerados y previendo los cambios que se requiere para poder implantar este modelo educativo, es decir, antenas, equipos, internet, etc.

En definitiva, resulta necesario entender que, si bien es cierto la construcción de escuelas o la remodelación de algunos emblemáticos centros de estudio es importante y necesario en todos los casos, no es en sí misma una reforma educativa ni siquiera de la calidad de la educación sino una herramienta indispensable para el desarrollo de las actividades relacionadas con la enseñanza y el soporte idóneo para el desarrollo de nuestro sistema educativo con miras hacia un escenario ideal.

Gestión educativa

De la mano con la decisión y gestión de los recursos necesarios para lograr una infraestructura que posibilite la enseñanza en óptimas condiciones en cualquier rincón de nuestro país, va el tema de la administración y manera de conducir el sistema educativo.

Muchas veces hemos asistido al manido debate sobre la gestión a cargo de los gobiernos locales, o más recientemente a cargo de los gobiernos regionales, en desmedro del gobierno central, por cuestiones de ineficiencia comprobada, se dice.

Pero, más allá del debate, que se torna político finalmente, y con el componente de riesgo altamente identificado por los aspectos relacionados con las concesiones y discrecionalidades que aspectos de compras habría en un esquema descentralizado, lo cierto es que, en efecto, se debe buscar la gestión más eficiente.

En lo particular, con un fuerte, sólido e imparcial sistema de control, los mecanismos de gestión deben seguir estando en manos del gobierno central, pudiendo dotarse a los gobiernos de menor jerarquía aquellos aspectos que dependan necesariamente de la realidad local y que mal pueden preverse desde un esquema centralizado. En este sentido, las normativas que regulen al sistema y sus detalles más generales de gestión y control pueden coexistir con lineamientos descentralizados que atiendan las particularidades de cada zona.

Las decisiones que se tomen en sede central deben obedecer al modelo de sistema que se opte, que es la primera tarea del gobernante. Debe decidirse qué modelo de enseñanza quiere el Perú del siglo XXI, con base en ello decidir la infraestructura que se necesita y el modelo de gestión que resulte más idóneo. Por otro lado, aquellas experiencias de control en manos de los propios padres de familia han resultado exitosas en la mayoría de los casos, dependiendo de la zona de que se trate.

Contenido académico y enseñanza basada en valores

Poco menos del 30% de los peruanos en edad escolar no se matriculan a clases, es decir, tenemos un forado de asistencia y de cobertura de la educación. Las causas son diversas y podría demandar un estudio mucho más complejo intentar descubrirlas, ya que vienen vinculadas con el contexto social, cultural, económico y de diversa índole, como que muchos de los niños y adolescentes de zonas rurales deben concentrarse en el trabajo tempranamente antes que en la escuela.

Pero ello no impide ver que una de esas causas sea el nivel de la enseñanza, así como la orientación que debe ser diferenciada en función de las necesidades de los educandos y de la población en general. Pero, al mismo tiempo, procurar que todos tengan igualdad de condiciones mínimas para desarrollar ciertas aptitudes que les serán de provecho en el Perú del futuro, un país que se va convirtiendo en un gran mercado global, y en el que los productos se oferten por internet y el comercio electrónico sea cotidiano. Esta realidad debe ser advertida y pensada por nuestros gobernantes y legisladores.

En este país, apenas despertamos ante el letargo de sabernos poco o malos lectores cuando ya debemos de preocuparnos en el uso de la tecnología y de cómo esta haga más fácil la vida de los seres humanos. Por ello, la orientación de la enseñanza es importante que sea relevada teniendo en cuenta estas consideraciones.

Adicionalmente, tratándose de calidad de la enseñanza y la orientación hacia valores, dos aspectos que de alguna manera –incipiente todavía- se han venido tratando de abordar en los últimos años, las agendas presidenciales deben incidir de modo agresivo. No podemos permitir que los profesores tengan mal nivel académico o se quejen porque se pretende tomar pruebas que los evalúe para determinar sus condiciones académicas, o que se quejen por la dificultad de las mismas. Es un escenario corrupto en el que nos hemos estado moviendo, llevados por un mal concepto de gremio que todo lo apaña y todo lo esconde, haciendo que la calidad de la enseñanza en el Perú peligre. Si estamos convencidos que el presupuesto para educación es una inversión y no un gasto, comencemos por ordenar internamente la casa para que no haya más sinvergüenzas bajo el título de profesor.

A nivel de valores, por otro lado, ya se ha comenzado desde los más pequeños a sembrar este hábito de análisis, inclinando todo hacia el tamiz de lo correcto y lo incorrecto, lo debido y lo indebido, a partir de comparaciones de conducta que se hace. Pero el problema subsiste en nuestra actual sociedad porque mientras a los niños les enseñan a valorar sus comportamientos en términos de lo correcto y debido en busca del bien superior, los padres que pertenecen a otra generación siguen tomando decisiones correctas, como mentir al jefe en el trabajo, pasarse la luz roja, coimear al policía de tránsito, saltarse la cola para llegar primero a la ventanilla, hacer las compras del mercado familiar cargándolas al RUC de la empresa familiar, no pagar el pasaje completo en el bus o exigir que este se detenga en cualquier esquina que no es paradero oficial. Es decir, en este momento crucial de corte generacional, problema que han afrontado las sociedades en procesos de cambio, los niños necesitan un fuerte refuerzo en valores para que, a pesar de los padres digan o actúen en sentido contrario, el análisis en valores sea el que resulte victorioso. Es todo un reto, pero necesario, si queremos pasar este escollo generacional rumbo a un Perú visionado como una sociedad en la que la conciencia del deber sea la que prime en función del bien común.

Aspectos salariales

Finalmente, pero no menos importante la política salarial del magisterio. Si tenemos una educación de nivel óptimo, reforzada en valores, con incentivo de la cultura y el arte, predominantemente acentuada hacia los aspectos técnicos que requiere el entorno social del educando, que optimice el uso de la tecnología, y con profesores de buen nivel, debe pagarse bien a esos profesionales, sin duda alguna.

Es sabido que en países de nivel académico más elevado, la educación pública es de primer nivel, el Estado se preocupa por sus educandos y los califica exigentemente. Aplicar ese modelo al Perú, revisando las estructuras mismas de la enseñanza, dejando de lado aspectos que fueron moldes en boga hace ya casi 100 años, pero que hoy resultan poco aplicables, seguramente.

Actualmente, un profesor gana poco, tiene otros trabajos, se malbaratea y brinda, por consiguiente, una formación de baja calidad, ese es el común denominador de nuestro magisterio, a eso se lo ha llevado, postergado por un interés siniestro de tener un país minusválido académicamente. Eso debe terminar y ser corregido.

De manera que cuando un candidato a lo que sea mencione las palabras reforma educativa preguntémonos si está considerando todas estas variables en su enfoque y análisis, si ofrece las soluciones a todas ellas y, lo más importante, si exhibe claramente el modo en que la llevará adelante.

¡A votar pero con conciencia!



Revisar
Informe sobre la Educación Peruana
http://www.perueduca.edu.pe/ninas-y-adolescentes-zonas-rurales/archivos/informe_educ_peruana.pdf

viernes, 4 de marzo de 2011

Los malabares de la vida

La vida es como un juego en el cual tú estás haciendo malabares con cinco pelotas en el aire. Ellas son trabajo, familia, salud, amigos y espíritu, y tú las mantienes a todas ellas en el aire a la misma vez.

Pronto entenderás que el trabajo es una bola de goma. Si se te cae, rebotará y la tendrás de regreso. Pero las otras cuatro bolas – familia, salud, amigos y espíritu- están hechas de vidrio. Si se te cae una de ellas, quedarán irremediablemente raspadas, marcadas, cortadas, dañadas o hasta destrozadas. Ellas nunca serán las mismas de antes. Tú debes entender eso y esforzarte por ello.

Trabaja eficientemente durante tus horas de oficina y sal a tiempo. Dales el tiempo adecuado a tu familia, amigos y descansa apropiadamente.

viernes, 28 de enero de 2011

Vivir para contarlo

Entre angurrientos y oportunistas, homofóbicos y patéticos desubicados
Las campañas electorales suelen ser así, patéticas, ridículas y llenas de sobreactuación, disfuerzo y oportunismo, no es que ésta en particular lo sea, venimos asistiendo a esa misma exposición a la vergüenza colectiva desde hace varios años. Pero qué hacemos para cambiarlo si aunque opinemos con sentido común, quienes tienen la decisión final de cambiar las reglas del juego no lo hacen porque significaría su final lamentable de sus “carreras” políticas, y eso jamás lo permitirán.  

Glamorosas “carreras”

Ayer me preguntaba un amigo por qué no se decidió por una planificación distinta para la solución de un problema específico para la ciudad. Mi respuesta fue mucho más allá del caso planteado y basándome en la simple observación de la realidad.

Algo que vemos en cada esquina del Perú es que las autoridades pareciera que tomaran decisiones erradas, aun cuando el sentido común dictaría exactamente el camino contrario. Mi amigo Marco –el narrador- decía con mucha gracia que parecían estar asesorados “por el enemigo”, y no le falta razón. Son muy pocos los casos de pueblos y autoridades que han tomado rumbos distintos, casos en los que la transparencia generó confianza, la honestidad se transformó en fluida comunicación, las obras en resultados y éstos en nuevos períodos de gobierno.

La regla, por desgracia, es el oportunismo político, esa sífilis social que empieza desde lo más bajo y termina por llegar al poder, pequeñas o no tanto cuotas de poder que hacen de los improvisados nuevos señores feudales, empoderados en sus cubículos, amor y reyes de sus escritorios, manejando los plazos a su antojo y maltratando a sus subordinados porque carecen de criterio y de capacidad para gerenciar. De estos estamos llenos en el sector público.

Pero yo distingo dos tipos, los que son directivos por nombramiento y los que lo son por elección popular. En ambos costales encontramos frutos sanos y manzanas podridas, qué duda cabe. Los primeros adquieren su cuota de poder a partir de cierto grado de confianza que el de arriba logra advertir y por lo que le confiere el encargo; los segundos, en cambio, más peligrosos, gobiernan en nombre del pueblo que los eligió. Pero al final de cuentas, ambos se desorientan en medio del camino, si es que tuvieron uno alguna vez, y terminan por simplemente querer perpetuarse en esa pequeña o gran cuota de poder que les asiste. Unos y otros terminan postergando las decisiones verdaderamente importantes a favor de las más populares, de aquellas que les signifiquen seguir en cartera o ser reelectos, respectivamente. Y a eso, en el Perú, se le llama de un modo muy curioso, se dice que esos son los “políticos”.

Y al final qué tenemos, sendas carreras labradas a esfuerzo de autobombo, de conservar el favor o la confianza de los de arriba, o dorarle la píldora a la masa popular que los eligió y seguramente volverá a elegirlos. Definitivamente, lo que no hallaremos será planificación, decisión, vocación de servicio, objetivos de largo plazo, uso de la tecnología, entre otras verduras que nadie se quiere comer.

Buscando legitimación

Tengo para mí que la legitimación de las autoridades públicas, sean directivos del escalafón administrativo del Estado o sean parte de algún nivel de gobierno, se hace en el trabajo consciente con el objetivo de largo plazo, verdadera razón por la que se debe confiar en alguien, ya sea para nombrarlo o darle el voto.

En el Perú solemos votar por el carisma, por la gente que rodea al candidato, por la victimización que sufre en algún momento de la campaña o, peor aún, por cuestiones anecdóticas, como ser deportista, bailarina o amigo del alma. Y en realidad, no tiene nada de malo ser algunas de esas cosas u otras más, pero no debe bastarnos para elegir al mejor candidato sino su propuesta final, y no hablo de que ofrece ni cuán osado es en sus alternativas sino en la forma en que plantea solucionar los problemas de la realidad social con la que se enfrenta, el cómo es más importante que el qué o el cuánto. Eso es definitivo.

Entonces, si en esta ecuación magnífica de personajes y personajillos colocamos a personas con vocación de servicio y un plan de largo plazo que solucione de verdad los problemas de la sociedad a futuro, pensando en la gente y no en los votos, tendremos una autoridad respaldada y legitimada correctamente en su desempeño político. Pero, también curiosamente, eso en el Perú se llama “cojudez”.

Y este escenario de buscar legitimación en lo que supuestamente es válido, como el quehacer cotidiano es a mi entender un vil cuento, no obedece a ninguna planificación ni soporta ningún análisis técnico, solo busca perpetuarse en la comodidad del nicho conseguido, del puesto conquistado, la pequeña o gran cuota de poder asignada. Pero eso es tramposo, es hacer daño a la población, porque se envilece el oficio político del servicio público y se traicionan los verdaderos objetivos estratégicos necesarios para darle calidad de vida y desarrollo a los pueblos.

Lo mismo ocurre en las instituciones públicas. En éstas, las autoridades designadas no están exentas del prurito vicioso de la eterna vitrina gerencial, a riesgo de postergar las decisiones radicales y necesarias. Pero advertimos que esto último se ve desde dentro, no es perceptible por la gente de a pie ni la prensa. Al desconocimiento e indiferencia propios de nuestros ciudadanos de la calle, más interesados en los chismes de moda o las contrataciones de futbolistas de medio pelo, se suma la impermeabilidad que existe en las entidades del Estado, blindadas por el tecnicismo intrincado y la jerga difícil. Pero algunos estudiosos investigan y analizan, otros, más perspicaces, se lanzan a proponer y sugerir. Los más cómodos e inamovibles prefieren señalar y proferir. Cuántos se animarán a decidir y actuar. La viga en el ojo de algunos de estos señores que conforman los equipos de alta dirección de nuestras instituciones públicas es tan grande que hasta parece irreal. Pero la pregunta es, al final de la historia, es una ceguera real o es sencillamente más de lo mismo, la eterna vocación por la perpetuidad, no es del todo errado pensar que es preferible no tomar decisiones críticas para de ese modo seguir siendo elegible como directivo. Y nuevamente lo curioso, en el Perú a esos los llaman “locos”.

Tendencias saludables

Al cúmulo de propuestas que lanzan sin ninguna responsabilidad los candidatos de turno, y sin la menor preocupación por explicar el cómo sino solamente quedándose en el efectismo que tan buenos resultados les trae, vemos que se suman desfachatados contumances, denunciados, enriquecidos, algunos que ya ni recuerdan cuantos años tienen de ser personajes públicos, elección tras elección, lo que demuestra que han perdido la brújula completamente. Y ahi los vemos, desesperados por lograr un cupo en las listas congresales a como dé lugar, porque de eso viven, a eso se dedican, a ser candidatos, a ser electos y a enriquecerse de cualquier forma, total, "la plata llega sola"...

Y peor aún, los vemos aparecer en la televisión o dar entrevistas en radio y afirmar, sin sangre en la cara, que esta vez lograrán hacer lo que en los últimos 5 años no pudieron o no quisieron siquiera intentar. No es desvergonzado pretender conquistar votos con un discurso que exhibe la ineficencia de sus gestiones anteriores, no es acaso un pecado político haber sido electo para un puesto y no tener resultados aque obtener, pero claro, contra qué los comparamos si hace 5 años tampoco ofrecieron planificación ni objetivos de largo plazo que cotejar. Estamos en una aspiral descente, viciosa y lamentable, esa de la que la historia tanto busca evadirse pero en la que termina desembocando ineludiblemente.

Entonces, para cortar de raíz estos males, y siguiendo las tendencias comparadas, la propuesta se resume en:

- El voto en el Perú debe ser voluntario.
- El voto en el Perú debe ser electrónico.
- Los congresistas deben ser electos a mitad del período presidencial.
- Urge una legislación electoral nueva, más dinámica, moderna, ética, transparente, que reordene y redefina la estructura que tenemos para la elección de autoridades, que sea válida para cualquier elección, incluyendo la que en futuro pueda hacerse de magistrados, contralores y demás.

Aunque para ser honestos, y curiosos, en el Perú a esto se le llama "imposible".

viernes, 14 de enero de 2011

Hay mucho por hacer en el Perú medio ambiental. Entrevista al Ministro del Ambiente, Antonio Brack.

















Luego de coordinaciones efectuadas con el despacho ministerial, el pasado 15 de octubre se logró una conversación del investigador Luis Zárate Reyes con el Sr. Antonio Brack Egg, Ministro del Estado Peruano en la cartera del Ministerio del Ambiente[1], en la que se trató diversos temas como el cambio en las fórmulas empresariales, las acciones concretas efectuadas por el Estado para incentivar el uso de papel reciclado, bolsas biodegradables, generación de energía eléctrica, un acercamiento a un posible impuesto para el mantenimiento de las cuencas de los ríos que generan el agua potable a la ciudad de Lima, entre otros, para finalmente sugerir un cambio en los paradigmas de los actuales economistas, quienes deben incluir en sus esquemas el factor ambiental. Esta conversación nos da a conocer su amplia experiencia en el tema, por lo que la lectura de esta entrevista resulta más que necesaria para los profesionales vinculados al quehacer de gestión pública y de derecho tributario, además de revelar una visión profundamente comprometida con el tema ambiental.


________________________________________

Por: Luis E. Zárate Reyes

Luis Zárate: Primero quería agradecerle como parte de los 156 integrantes de la RAAM , que representan a casi todos los países sudamericanos, nuestro trabajo se enfoca en lograr la concientización y profundización del tema tributario entre nuestras propias sociedades y dentro de la Administración Tributaria en particular.

Ministro: Ok. Tributación y medioambiente. La empresa tradicional, o sea conservadora, de principios y mediados del siglo XX tenía como regla invertir capital y usar algún recurso = generar ganancia, ¿qué pasaba con el ambiente? Si yo ensuciaba el agua con relaves, si es que yo contaminaba el aire, no interesaba, eso no entraba en la fórmula empresarial tradicional que hoy día podemos llamarla formula de los “empresaurios”. Eso ya paso de moda, aunque hay todavía algunos que quieren mantenerse en eso y que están en peligro de extinción, gracias a Dios.

La fórmula empresarial moderna -podemos llamarla así-, desde la segunda mitad del siglo XX y del actual siglo XXI hacia adelante es: primero, inversión privada (bienvenida), segundo, usar recursos, insumos, que son de todo el país (perfecto), firma el contrato, pero entra un componente más en esta fórmula que es la eco-eficiencia, o sea, yo tengo que hacer mi proceso productivo teniendo en cuenta una serie de asuntos sociales y ambientales, igual genero ganancias, mas conservo el recurso y el ambiente, esos son dos puntos en la nueva fórmula empresarial, y esto tiene una gran importancia a través de los tributos. El Estado tiene que modernizarse en esto, se puede incentivar buenas prácticas o desincentivar malas prácticas en lo social y en lo ambiental, y ahí hay unos puntos interesantes: no solo hablemos de tributos sino también de otras cosas relacionadas, por ejemplo hace poco nuestro gobierno dictó un Decreto Supremo que obliga al sector publico peruano a comprar papel con altos porcentaje de insumos reciclados, comprar plásticos biodegradables, etcétera; de esta manera se está premiando a empresas peruanas -que hay varias-, que están produciendo papel con alto insumo reciclado y también hacen el esfuerzo de tener plásticos que se descomponen en forma más rápida, eso que implica: primero, no estamos imponiendo ningún tributo estamos poniendo un incentivo, y el sector público peruano usa ingentes cantidades de papel y estamos premiando a estas empresas y estamos fomentando también a los recicladores.

Luis Zárate: Una acción indirecta…

Ministro: En efecto, no estamos imponiendo ningún tributo, pero ya es una señal al mercado.

Hay otras formas de incentivar y desincentivar, y son las sanciones, que no les gustan mucho a los empresarios, por ejemplo en Alemania las empresas tienen que hacer su balance de gases de efecto invernadero que dañen al cambio climático y tienen que hacer un plan de reducciones de esas emisiones, porque Alemania se ha comprometido a reducir 30% de las emisiones de CO2 y otros gases de efecto invernadero hasta el año 2030, entonces, las empresas tienen que hacer su balance, tiene que hacer un plan de reducciones, lo cual no implica que van a desmejorar su performance o su sistema de producción sino, al contrario, les puede traer premios, las que cumplen con esas reducciones están cumpliendo con la Ley y las que no la cumplen reciben sanciones, entonces el Ministerio de Ambiente Alemán cobra esas multas que más o menos son 200 millones de euros al año, casi 300 millones de dólares, y con eso por ejemplo, nos ayudan a nosotros a financiar conservación de bosques, etcétera.

En el Perú hay algunas empresas que han comenzado a hacer su huella ecológica o su balance de emisiones de CO2, está el Banco de Crédito, Scotiabank, y alguna otra por ahí. Este es un tema que vamos a abordar el próximo año y estamos ya conversando sobre la necesidad de un dispositivo legal que obligue a las empresas más grandes del país, que son unas 500 que tienen ventas por encima de los 100 millones de dólares anuales, a hacer su balance de gases efecto invernadero, todavía no vamos a obligar pero el siguiente paso es comenzar a reducir ya y tener mayor eficiencia energética, productiva, etcétera.

Ahora, también hay elementos distorsionadores. En el Perú se creía, con el desarrollo que teníamos, que en el año 2012 se iba a producir el balance de oferta y demanda de energía eléctrica, pero nos tomó a todos por sorpresa y fue el 2008, cuatro años antes, y el país entró en una situación peligrosa, si fallaba una hidroeléctrica o una generadora térmica podía haber una catástrofe energética en el país. Se incentivó la instalación de plantas generadoras de energía eléctrica a base del gas de Camisea -hay como seis a ocho-, que es un sistema rápido para generar energía eléctrica, “salir de un bache”, pero tiene algunas cosas negativas, primero, estamos quemando un recurso agotable o sea en el largo plazo no es sostenible este sistema, segundo, el país está generando mayores emisiones de CO2, esto se tuvo que hacer por una situación de emergencia, aunque no le gustaba mucho al ministro del Ambiente, pero no había otra forma. En tiempos del gobierno de Fujimori, por ejemplo, se bloqueó prácticamente todo el desarrollo de nuevas hidroeléctricas, lo que recién se volvió a abrir en el gobierno de Toledo y se está incentivando también ahora para usar un recurso renovable como el agua. También se está incentivando ahora energía eólica o solar para superar esta etapa y poder en el futuro entrar fuerte en una matriz energética, que es más o menos 60% de energía renovable en base a agua, sol, viento, etc.

La inversión es atractiva, quemar gas para generar electricidad, porque el gas es barato y hay una rentabilidad muy interesante, pero no puede competir en el largo plazo con la hidroeléctrica porque el gas es un recurso agotable y además emite CO2. Estamos incrementando la emisión de CO2 en la atmósfera.

¿Tributariamente, qué podemos hacer? El aspecto tributario es un tema que en el Perú todavía no se ha discutido a fondo, se toca de vez en cuando. Tomemos algunos asuntos importantes: Lima se abastece de agua potable de la cuenca del rio Rímac y un poco más entre la del Chillón y le del rio Lurín, pero el rio Rímac y el trasvase del Mantaro son la fuente de agua potable de Lima y también de la generación eléctrica. Pensemos en la cuenca del rio Rímac, que a pesar de ser un río tan pequeño y con el desnivel que tiene, alberga siete hidroeléctricas y genera más o menos 700 megawatts de energía eléctrica, es importante. Pero especialmente lo del agua potable: los limeños consumimos agua potable del rio Rímac, los pueblos y ciudades que están en la cuenca media y alta del rio Rímac, arrojan sus basuras y desaguan en el rio, maltratándose a la fuente, y en la Atarjea, SEDAPAL tiene que hacer grandes gastos para purificar esa agua y entregarnos un agua potable que está de acuerdo a los estándares del ISO 9000.

Pero cómo vamos a manejar esa cuenca, ahí está el tema, si Lima y Callao consume al año unos 450 millones de metros cúbicos de agua potable, la ensucia y la bota, entonces, si ponemos por ejemplo 10 céntimos de Nuevo Sol (S/. 0.10) de un impuesto adicional a esa agua potable para manejar las fuentes de agua, descontaminar y reforestar la cuenca Rímac -porque bosques y agua están íntimamente relacionados-, y asegurar la fuente de agua para Lima en esas tres cuencas. ¿Cuánto se podría tener? Con 10 céntimos por persona son 45 millones de Nuevos Soles, que serviría de fondo para manejar las cuencas de Lima y significaría trabajo para reforestar, instalar plantas de tratamiento de residuos sólidos y desagües de los pueblos, etcétera.

Luis Zárate: Sería un impuesto general, es decir, lo pagaría tanto el ama de casa como el empresario.

Ministro: Todos.

Luis Zárate: Algunas opiniones políticas van a decir por qué mejor no lo pagan los que consumen más agua, como las empresas de bebidas, las empresas de cerveza.

Ministro: Eso es en el Perú, no sé si opinar sobre eso, siempre hay una medida de miedo de aumentar el precio del agua potable, porque no hemos generado conciencia en la población. Un metro cúbico de agua potable, que son mil litros, vale menos que una cerveza no se cree, si sube el precio de la cerveza la gente sigue tomando, pero si sube el agua se arma una catástrofe populista, agitación; pero debemos tener en cuenta que en Lima, aunque ya se está avanzando fuerte con “Agua para todos” hay población que se abastece de “aguateros” y paga entre 7 y 14 soles, yo le he comprobado personalmente en Huaycán y en otros lugares, mientras tenía mi programa de televisión. El agua que se abastece con los aguateros no está garantizada, porque no se sabe de dónde se obtiene ni en qué condiciones se distribuye, pero aun así resulta más barato ponerle a esa gente agua entubada y que pague 3 soles. Entonces yo pienso que todos, yo no digo que sea 10 céntimos, que podría ser 5 céntimos y serían de todas maneras casi 20 millones de soles al año.

Luis Zárate: O bien progresivo…

Ministro: O progresivo. Pero hay que generar conciencia. En la costa peruana, que es un desierto, se tiene que invertir en las cuencas para abastecimiento y la sostenibilidad del agua que viene de la sierra, a eso debemos llegar, no se trata de un tributo.

Otro punto está relacionado con dar incentivos a las empresas que invierten en aspectos ambientales para que sus gastos sean deducibles de impuestos, incluso se ha avanzado en dispositivo legal del año pasado que regula el pago de impuestos municipales a través de obras públicas, por ejemplo asfaltado de calles.

Luis Zárate: Algo así como la Ley de Educación, por ejemplo, que si inviertes en construcción lo deduces del impuesto.

Ministro: Chile, por ejemplo, ha reforestado en los últimos 40 años, cerca de 2 millones 200 mil hectáreas de bosques porque se propusieron desarrollar un rubro económico que es el forestal y el Estado Chileno tomó una decisión muy sabia, le dijo al empresario “si usted reforesta yo le financio el 75% de la plantación forestal y el 25% lo pone usted, pero eso que yo le estoy financiando usted me lo devuelve cuando coseche el bosque”. Han invertido cerca de 680 millones de dólares hace 20 o 30 años, la producción forestal para pulpa de papel fue tan rentable que hoy el gobierno chileno ya no financia, eso va automáticamente, con eso lograron generar 800,000 puestos de trabajo, generar un rubro económico para Chile y pasar de exportar 18 millones de dólares anuales de productos forestales a 3,500 millones de dólares. Vía impuestos, Chile ha recuperado la inversión, no solo porque se la devolvieron sino que ha sido absolutamente rentable desde el punto de vista tributario para Chile.

Luis Zárate: Una gran inversión a corto plazo que a largo plazo recupera todo.

Ministro: Claro, lo recupera todo, y recupera más, porque el pago de impuestos de un rubro económico importante es rentable. Por qué en el Perú no podemos pensar en este sistema o en varios países andinos, por ejemplo, por qué no se da incentivos tributarios para plantaciones forestales, destinados a grandes, pequeñas o medianas empresas, y ese incentivo tributario que al principio parece una pérdida de recaudación, al cosechar esos bosques va a ser una ganancia extraordinaria, mas aun en un país como el Perú que tiene 10 millones de hectáreas para hacer plantaciones forestales y más aún, el que reforesta puede todavía cobrar bonos de carbono porque está haciendo un beneficio contra el calentamiento global, sacando CO2.

Estos son los puntos que tenemos que pensar y desarrollar en nuestros países, especialmente en el Perú, pero para esto se necesita “nuevos economistas”. Hay algunos economistas que están entrando en esto, pero yo digo que son economistas que tienen el tronco chueco, como los viejos árboles de guarango o de algarrobo que ya no los vamos a enderezar, aquí necesitamos jóvenes economistas que entren en este asunto porque hay muchísimo para crear y proponer.

Luis Zárate: Cierto, es un campo nuevo.





Ministro: Es un campo nuevo, son estos negocios que se llaman servicios ambientales. Este rubro es importante y algunas universidades ya están entrando, la Universidad Ruiz de Montoya va a inaugurar no sé si este mes o el próximo una carrera sobre Economía Ambiental, que justo entra en esto. Yo voy a estar en la inauguración.

Entonces, ahí entramos en algunos aspectos importantes, como a través de tributación, incentivos, podemos fomentar rubros económicos que son altamente rentables para el país en lo social y ambiental, cuales son: uno es acuicultura. Este país tiene un potencial acuícola en el mar, algo se está haciendo con conchas de abanico, en la sierra, con más de doce mil lagos y lagunas para criar trucha en jaulas, y en la amazonia, con las especies propias como Paiche, Paco, Gamitana, Sábalo, Boquichico, y tenemos tecnología desarrollada, en la sierra, con cría de truchas en jaulas flotantes –fíjese-, en mil hectáreas podemos producir 100,000 toneladas y hay tecnología actualmente. Hace poco estuve hablando con un técnico que vende servicio de instalación de estas jaulas flotantes, esas redes están suspendidas en los lagos. Los resultados demuestran que en 3,000 metros cuadrados se puede producir 500 toneladas de trucha al año, o sea 1,500 toneladas en una hectárea: el Perú puede ser una potencia acuícola, y se viene, ¿por qué?, en el mundo la pesca marina ha llegado a su límite, ya no se puede pescar más, la mayoría de cuencas grandes están saqueadas, buenas todavía están nuestras cuencas marinas, y los 50 millones de toneladas de pescado por año que se estima necesita la humanidad hasta el año 2050, todo tiene que ser producido por acuicultura, porque los chinos ya están produciendo 7 millones de toneladas, mientras que en Tailandia están desarrollando este rubro y nosotros todavía estamos lejos, hay una Ley de Acuicultura, pero estamos muy tímidos ¿Por qué? Porque faltan incentivos; esto genera empleo, divisas, proteínas, un nuevo rubro económico para el país.



[1]     Antonio José Brack Egg (nacido el 3 de junio de 1940 en Villa Rica, provincia de Oxapampa) es biólogo, ecologista e investigador peruano especializado en asuntos relacionados con diversidad biológica y desarrollo del biocomercio. Es el primer y actual Ministro del Ambiente del Perú. (El Ministerio del Ambiente fue creado el 14 de mayo de 2008, mediante  Decreto Legislativo N° 1013, como ente rector del sector  ambiental nacional, que coordina en los niveles de gobierno local, regional y nacional). Actualmente tiene 70 años. Ha publicado quince libros y más de doscientos artículos sobre recursos naturales y asuntos relacionados con el ambiente.


Esta entrevista ha sido publicada para el Boletín Fiscal N° 11 de la Red de Antiguos Alumnos de las Maestrias en Hacienda Pública y Administración Tributaria, una comunidad académica de expertos hispanoamericanos con sede en Madrid y que consolida un esfuerzo de difusión de temas diversos que tienen como hilo conductor el eje tributario en el contexto de nuestros países. Para ver el más reciente boletín y los anteriores publicados entrar a:

http://www.ceddet.org/informaciondeinteres/publicaciones

El agradecimiento especial por este post a Luis Zárate Reyes, dilecto amigo de este Blog. 

miércoles, 5 de enero de 2011

Cuando "los patos le tiran a las escopetas" ...

Tenía que morir una persona a causa de la ceguera institucionalizada de la sociedad para que la prensa tomara atención en un problema diario, absurdo y sin solución visible. Se trata de la inconsistencia vial que se genera cuando los peatones tienen paso libre por un crucero peatonal al mismo tiempo que los vehículos de una bocacalle con giro posible.

Parece que la prensa se dio cuenta recién el día de hoy de que este absurdo es posible, y aunque no se ha mencionado es una inconsistencia que se da en todas las esquinas que tienen habilitado el paso a izquierda o derecha. Lo cierto es que los que siempre pierden son los peatones ante la aceleración de los insensatos.


El problema

Resulta que hace poco se ha instaurado un cuidado saludable de las reglas de tránsito en nuestra sociedad, algo que nos hace bien, ya que los niños van aprendiendo desde temprano que las reglas existen, lo que falta enseñar es que estas deben cumplirse, algo que en nuestra cansada realidad no se da necesariamente. 

Ya que no podemos sino admitir que hay una ola de semaforización en la ciudad capital, es necesario hacer algunos cambios necesarios para poder, ahora sí, exigir sin resquemores el cumplimiento de las normas y sancionar cuando se comete alguna infracción, sin "coimas" ni miramientos. 



La ruta del sentido común nos exige que primero modifiquemos la conducta establecida genéticamente en nuestra sociedad, respetando al peatón por encima del conductor, y esto es muy sencillo, la vida humana es lo más valioso de una sociedad, y no dejemos que nadie nos diga lo contrario, ni los compradores de conciencias ni los "marcas" asesinos. 

Hecho esto, a fuerza de rigurosidad, debemos hacer un ligero cambio en nuestras pistas, "mover" los cruceros peatonales de las esquinas los metros suficientes como para que cuando un vehículo gire a derecha o izquierda en una bocacalle con luz verde habilitadora pueda esperar a que los peatones pasen cuando tienen al mismo tiempo una luz verde habilitadora del paso por la calzada. Así de simple. Esto nos permitirá dar el salto al futuro y la civilización, como en cualquier ciudad del mundo.

No hay que hacer el cubo mágico con los ojos cerrados para poder darse cuenta de que esta propuesta es la más sana en medio de las alquimísticas y esotéricas ideas que escucho cada vez que acontece un problema de tránsito. No es un tema de prohibir el giro a los vehículos ni poner policías de tránsito en cada esquina, tampoco de retrasar los semáforos, simplemente es un tema de educación y de respeto por el peatón, y pasar de una cultura en que los transeúntes corren por sus vidas mientras el conductor al volante del vehículo que acaba de voltear arremete con todo como si de ganado se tratara. Por eso señalo que se trata de una solución de dos parantes. Inmediatamente después exigiremos también respeto a las reglas a los peatones imprudentes, cómo no.



Principio de autoridad

Algo se aplaudo de la flamante alcaldesa es que ha señalado como principio rector de su gestión el de autoridad. Claro que debería ser un presupuesto institucional y no un lema de gestión, pero por algo se empieza. En un país que hace mucho perdió el respeto a sí misma y en donde nadie respeta las reglas es necesario poner orden y hacerse respetar. No es posible ni aceptable que en nuestra ciudad gobiernes las marchas y las llantas quemadas, o la toma de locales, eso no es libertad ni respeto por los demás. 

En este tema, proponemos que primero se trace el camino, se planifique el largo plazo, a la vez que atienden claro está los problemas cotidianos, para poder tomar las mejores decisiones que, aunque desde el hoy no se entiendan, servirán para el mañana. Y una vez tomada deben protegerse y no ceder ni un paso. Por ello, la fase de estudio y planificación es vital, mediante el modelamiento detallado de lo que se tiene y lo que se quiere, aplicando metodología, así de sencillo. Aquí es donde se escucha a todas las partes interesadas (stakeholders) y se busca modelos ya existentes (benchmarking). Si la decisión tomada es fundamentada, no existe razón en el universo que soporte un cambio o un retroceso. Entonces, empezaremos a tener autoridad con base en el conocimiento. 



Epílogo

Tomemos una prueba sencilla. ¿Acaso cuando el DT de nuestra selección de fútbol se inmutó en sancionar cuando sabía que tenía la razón? ¿Se desdijo luego de la avalancha mediática de la prensa "especializada"? Pensemos en esto, después de todo, ese es el lenguaje que mejor se entiende, no es verdad? De fútbol hablaremos otro día.

Ver