Diálogo de la película "Notebook" (2004), del guionista Jeremy Leven y la adaptación de Jan Sardi, basado en la novela original de Nicholas Sparks

martes, 23 de noviembre de 2010

¿Es posible una verdadera reforma del Estado Peruano?


Al escuchar y leer sobre temas de reforma y modernización del Estado, o Gobierno Electrónico y Administración Virtual, a uno le queda la impresión de estamos avanzando o que estamos cambiando para mejor, que hay una idea de ruta por seguir y de un trabajo organizado y planificado hacia el largo plazo. Lamento decepcionarlos.

Analicemos con cuidado las muestras o atisbos de ese cambio, de esa reforma y de esa ruta e la que estamos supuestamente embarcados. Al tratar de ordenar mis ideas para redactar esta nota, que nace de un profundo convencimiento de que el cambio sí es posible, viene a mi mente aquello de que "por afuera flores...".

Los ingredientes de este platillo exquisito están claramente identificados: Lo primero es mirar con cuidado las muestras o indicios de eso que parece razonado y planificado; luego, pensar en las razones que pudieran hacernos entender por qué la situación encontrada; y finalmente, encontrar el camino del verdadero cambio.



Los indicios

A diario interactuamos con páginas web o formularios virtuales de todo tipo. Se nos vende la idea de que existen interfaces operativas entre instituciones y que los tiempos se han acortado en favor del ciudadano. O peor aun, que se encuentra en ciernes una nueva ola de reformas en el sistema de justicia de nuestro querido país. Por dentro, los procesos que administra cada ente que forma parte de la Administración Pública siguen siendo los mismos, ni más ni menos. Poco o nada se ha hecho por lograr una planificada estrategia de identificación de problemas en los procesos a partir de un adecuado y completo mapa producto del modelamiento de los mismos, basados en metodologías actuales que buscan identificar los servicios que los sistemas brindan a los usuarios internos de las instituciones.

Actualmente, tratándose de mejoras en procesos, la tecnología da la mano a la metodología de procesos en puntos de encuentro críticos que puedan dar resultados realmente sorprendentes. Incluso, existen ya en el mercado muchos productos construidos para ser aplicados a los modelos más eficientes de control administrativo, en los que temas o conceptos como expediente virtual, trámite en línea, flujo de trabajo, apoyo a la toma de decisiones o gestión del conocimiento no son otra cosa que aplicaciones o consecuencias del modelo implantado, es decir, caen por su propio peso.



Al enfrentarnos con páginas web y procedimientos administrativos que aparentemente simplifican trámites y responden en línea, nos damos con la sorpresa de que muchos de los supuestos avances que se han ido dando no completan o cierran los círculos, y mucho menos reflejan procesos automatizados. Debe quedar claro que tener una imagen de un documento físico no es virtualizar un proceso.

En este sentido, pensar en una administración virtual está todavía lejos de la realidad. La que nos dicen que estamos logrando solo nos da vistazos o atisbos de uso de la tecnología y no un tratamiento orgánico y sistémico de la administración pública. Ese problema tiene dimensiones escalofriantes, pero es fácilmente reconocible en nuestro entorno, en el que no se suele pensar en el todo si no en las partes, y de manera aislada, dejando en manos del azar la homologación de los sistemas.

En metodología de modelamiento de procesos es necesario ver el bosque completo para analizarlo e identificar los puntos de encuentro con las demás entidades, de manera que al trabajar un modelo de administración y procedimiento único se tenga un trabajo bien hecho y que asegure sostenibilidad en el largo plazo. Para ello, la arquitectura de sistemas orientada a servicios es la que mejor se acomoda a las necesidades de una administración pública que quiere cambiar y hacerse moderna, dinámica, ágil.



Planteamos entonces las principales premisas: que sea el concepto de gobernanza el que inspire la nueva visión de la administración pública orientada al ciudadano, tener la convicción de modelar los procesos para su mejora continua y apoyarse en la arquitectura de sistemas orientada a servicios como la que mejor sirva a plasmar modelos escalables y de largo plazo de un sistema único para una única administración virtual.

Para graficarlo pensemos en un escenario en el que cada ciudadano desde que nace adquiere un código de identificación único, protegido con algoritmos de seguridad que impidan su manipulación, que además le permita acceder a un ambiente virtual de transacciones respaldado por un certificado digital, en el que podrá encontrar enlaces a los distintos trámites que debe realizar a lo largo de su vida ciudadana, como obtener pasaportes, realizar gestiones tributarias, constituir empresas, realizar operaciones de comercio exterior, entre otras. Esto supone que cada operación que realice el administrado será redireccionada automáticamente hacia las bases transaccionales de las instituciones, las que reunidas en una gran data alimentarán de manera orquestada los distintos procedimientos.

En este punto, es bueno señalar que incluso lo judicial bien puede albergarse en este recinto, nada obsta para ello, aunque sabemos que se trata de un tema duro de tratar. Y es que para los profesionales del derecho menos dispuestos y abiertos a la tecnología y la innovación es poco o nada aceptable que se pretenda cambiar "aquello que siempre ha sido de tal modo", cuando en realidad lo que se busca es administrar verdadera justicia, lo cual no es para nada ajeno a la propuesta que estamos esbozando.

Los tropiezos

Ciertamente, en el mundo de las ideas todo es posible, al momento de aterrizar nos topamos con decisiones adversas y poco consecuentes con el discurso deliberado a lo largo del tiempo. Para nadie es un tema desconocido este de la reforma y la modernización del Estado, pero los que entendemos del fondo del asunto nos preguntamos qué tan valedera es la voluntad política de iniciar y llevar a cabo los planes de cambio que se proponen a bordo del carro electoral.



Prometer no cuesta nada, y los candidatos -hablando de ellos precisamente en etapa pre electoral- son especialistas en dorarnos la píldora cuando de promesas y de votos se trata.

No solo decisión y voluntad política sino también no tropezar con intereses económicos, ya que al final la conclusión a la que cualquier ciudadano con dos dedos de frente llega es que nada cambia porque hay mucha gente que vive y goza del negocio de enredar, entrampar, confundir y oscurecer los procedimientos.

Se ha puesto a pensar el lector qué sucedería si los notarios desaparecieran del mapa jurídico y del tráfico comercial por efecto de una norma? Es sencillo, la función de verificación de la legalidad podría ser asumida por un nuevo cuerpo de registros públicos -absolutamente reorganizado-, mediante una capa básica de revisión rápida de expedientes virtuales, reduciendo los costos transaccionales que suponen los trámites de legalización y de expedición de escrituras públicas en un mundo en el que el papel es casi ya una ofensa al planeta más que un sobrecosto comercial. El Perú podría comenzar a ser distinto.

Podemos entonces afirmar sin ningún problema que lejos de las trampas electoreras, es perfectamente válido que un político serio asuma con entereza el reto de decidir un verdadero cambio para la administración pública en los términos de tecnología que estamos esbozando, incluso a pesar de tropezar con intereses económicos muy fuertes que se opongan al cambio. El objetivo es el ciudadano, después de todo.



El cambio

La ruta del cambio que proponemos los que visionamos un país eficiente está marcada por una concepción clara y seria de los procesos necesarios para satisfacer las necesidades de los ciudadanos, con altos estándares de calidad y reprimiendo con penas efectivas aquellas conductas reprochables que atenten contra la confianza de la relación administrativa que se funda entre Estado y administrado.

Sabiendo bien qué se tiene se puede pretender el cambio, fijando el alcance de aquello que se quiere, estableciendo cronogramas y presupuestos. Este trabajo demanda un esfuerzo inmenso pero gratificante, y tendrá como producto final un  verdadero mapa de procesos administrativos de la administración pública. Y adviértase que hablamos de todas las entidades que administran procedimientos normados, aunque en el camino parte del resultado será la comprobación de que muchos de ellos salen sobrando por distintas razones.

Para los que conocen de la materia diremos que pasar de un modelo As-Is a un modelo To-Be puede demandar algunos años, pero sabiendo que al final del túnel hay respuestas a las grandes preguntas de la historia de la ineficiencia que hemos debido de soportar.  

Finalmente, la apuesta más importante corresponde a las personas, a los ciudadanos mismos, quienes no tendrán cabida en un nuevo escenario si prefieren la coima o el atropello a la justicia administrativa, o si todavía siguen colándose en las filas sin saber siquiera para qué es la cola que están burlando. Esta tarea es de otra envergadura, y ya la hemos comentado anteriormente en este blog, hablando de la ética como práctica social estandarizada, algo que todavía nos parece un lenguaje aboslutamente extraño...


lunes, 22 de noviembre de 2010

Presentación del poemario Bitácora del cuerpo


La editorial Paracaídas Editores, dirigida por el poeta Juan Pablo Mejía, presentará en la Casa de la Literatura Peruana el poemario Bitácora del cuerpo de la escritora y comunicadora social Haydée Bravo. La cita es el jueves 25 de noviembre a las 6:30 p.m. en nuestro auditorio. Los comentarios estarán a cargo del escritor y editor Javier Arévalo, el poeta y ensayista Héctor Ñaupari, y de Benjamín Blass, Director ejecutivo de Ediciones de la Biblioteca Nacional del Perú. El ingreso es libre.

Haydée Bravo (Lima, 1965) es una sobreviviente del cáncer, Bitácora del cuerpo es el testimonio de aquella lucha. La escritora estudió Teatro en la Universidad Federico Villarreal, Cine en el Taller de Armando Robles Godoy y Ciencias de la Comunicación en la Universidad San Martín de Porres, formando parte de su primer grupo de poesía. A mediados de los ochentas hizo cine y televisión. Vivió en París y otras ciudades europeas. Trabajó en la revista Caretas, como camarógrafa en la Asociación de Video de Lima, y en la Asesoría de Guiones Audiovisuales. Colaboró en la Alianza Francesa, institución que le permitió retomar contactos y realizar viajes. Ha publicado el poemario Todos los aeropuertos conducen a París (Lluvia editores).

Sobre el libro, el poeta Héctor Ñaupari ha escrito: “Bitácora del cuerpo es una contundente demostración acerca de lo mucho que los escritores tienen que decir sobre la maravilla de la vida recuperada de las penumbras de una afección. Su conmovedor poemario nos enseña que superar la dolencia no es dejarse aplastar por ella, sino aprender a ganarle la partida; no supone dejar que aflore lo peor de nosotros, por el contrario, nos obliga a hacer brotar lo mejor de cada uno; no es olvidarla si la vencimos, contrario sensu, es dejar un testimonio de esa batalla contra la desaparición física. En suma, los poemas del libro nos ayudan a vencer a la muerte”.

Se ofrecerá un recital poético a cargo de la autora. Se venderá el libro a S/. 15.00.  El ingreso es libre.

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miércoles, 10 de noviembre de 2010

viernes, 5 de noviembre de 2010

¿Es la corrupción la única forma de conducta antiética?

A menudo asistimos, entre espantados y conformistas, al bochornoso espectáculo que brindan autoridades y personas de la sociedad en general cuando deciden romper los moldes éticos. Y no hablamos de actos ubicados siquiera en el umbral de lo delictivo sino de situaciones que abiertamente son cuestionables y perseguibles aunque se respalden en la legalidad o el vacío legal.

Los dos temas más trascendentes en cuestiones de solidez ética siguen siendo, en los últimos años, la vorágine de tolerancia desde la sociedad de las conductas viciosas y corruptibles y, desde otro ángulo, la construcción de diques morales para refrenar el avance de lo antiético en las sociedades.



En el Perú fuimos testigos, hasta no hace mucho, de cómo la corrupción y lo antiético se enquistaba en las instituciones más altas del escalafón sociopolítico, algo que hemos compartido en la década pasada con muchos países del mundo. Y la gente de a pie prefirió cerrar los ojos ante las pruebas contundentes de la aberración moral más escalofriante a dejar de lado el valor real de las obras y logros conquistados por las mismas personas que flagrantemente deliquieron son más pudor que el de la buena presencia ante las cámaras.

Hasta la Iglesia se ha visto socabada por el maligno susurro de la corrupción, desde los escandolos sucesos que vincularon a jerarcas del clero con mafias y crimen organizado financieramente hasta los crímenes de carácter sexual que se han ido denunciando progresivamente en los últimos años, pasando por la dudosa causa de la muerte de un Sumo Pontífice.



Traducida en falta de confianza en los gobiernos, el mundo fue siendo testigo de cómo se tomaba conciencia de que la lucha contra la corrupción y las conductas antiéticas debe ser frontal. Por ello, los primeros esfuerzos se enfocaron en ellos. El déficit de confianza en los gobiernos durante la década de los noventa dio lugar a que en 1998 la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) realizara una serie de estudios al respecto. Como resultado de los mismos se publicó en 2000 la obra titulada Confianza en el gobierno. Medidas para fortalecer el marco ético en los países de la OCDE.

Sin embargo, los diversos mecanismos que intentan combatir los antivalores son normalmente instrumentos de control externo al individuo (leyes, reglamentos, códigos, sanciones) que dejan de lado lo esencial, es decir, todo lo que se refiere a la esfera interna del individuo, donde residen los pensamientos y las convicciones, y por ende, la asimilación de valores que conduce al autocontrol.



En los últimos años han salido a la luz pública escándalos de conductas antiéticas que han desacreditado tanto la imagen de los servidores públicos como la de las instituciones públicas generando que la ciudadanía pierda la confianza en sus autoridades. Surge entonces la pregunta ¿Por qué los administrados dejan de confiar en la Administración Pública? Sencillamente porque estos últimos son los responsables de solucionar las demandas ciudadanas y dar satisfacción a la pluralidad de intereses y no lo hacen. La Administración Pública tiene la responsabilidad de dirigir los asuntos públicos y resolverlos.

Y en esto nos encontramos con una triste verdad, el argumento utilizado por los delincuentes o los elusores legales es el mismo que se utiliza por las autoridades que se hallan en espacios antiéticos: todo es legal o se encuentra amparado por la conducta repetitiva de la sociedad. Es como pasarse la luz roja o manejar en estado de ebriedad, en el Perú el vicio conductual se vuelve regla; de ahí que aunque la norma sea fuertemente sancionatoria, nadie la cumple por lo tanto se efecto real es nulo.

Lo mismo ocurre en las instituciones estatales. Las personas que las dirigen terminan deslegitimándose y desligándose de la identidad que por antonomasia les alcanza al conducir los destinos y gerenciar una entidad estatal. Sus conductas reprochables éticamente los separan, los deslegitima, los convierte en entes cancerígenos que, lejos de ayudar, perjudican la imagen de la institución que dirigen.



Las conductas deshonestas o antiéticas aunque no configuren hechos de corrupción típicamente sancionable son moralmente reprochables y deslegitiman a quienes las practican en sus puestos de acción profesional al frente de un puesto en la Administración Pública.

Las nuevas tendencias de control buscan hacer recaer en los ciudadanos en general y los profesionales en particular la labor preventiva de las conductas antiéticas. Un sistema que fomente el autocontrol dirigido a la esfera interna de la persona, bien consolidado, logra que los representantes de cargos públicos, por elección u oposición, interioricen valores, expandan la conciencia, sean dueños de sí mismos, precisamente ejerciendo el autocontrol. Esa tendencia ha llevado a elaborar complejas y cuidadas políticas de reforzamiento interno en los colegios, ya que la formación ética de largo plazo y autocontrol interno del individuo es la mejor manera de combatir la corrupción. pero el esfuerzo es de todos y es lento.

Para meditarlo detenidamente...

lunes, 11 de octubre de 2010

martes, 28 de septiembre de 2010

sábado, 25 de septiembre de 2010

Hay que construir el futuro junto al pasado

Gracias a: 


Semana Económica 

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Entrevista con Rowan Gibson, autor y experto en innovación


Entrevista de  RAFAEL LANFRANCO
22 DE SETIEMBRE DE 2010
Coautor del best seller “Innovation at the Core”, y experto en innovación, Rowan Gibson vino a Lima como expositor principal del IV Congreso de Gestión Estratégica organizado por Seminarium Perú. Aprovechando su visita, SEMANAeconomica.com conversó con él acerca de su sistema de los “cuatro lentes” para sistematizar la innovación dentro del ADN de las organizaciónes.


¿Cuáles son los sistemas de innovación que las compañías deberían tener incorporados en su ADN?

La mayoría de empresas carece de sistemas de innovación. Si vas a cualquier empresa y preguntas por su sistema corporativo de innovación, la mayoría te mirará con una expresión atónita como si vinieras del planeta Marte. Y esto por que no lo tienen. Los tienen para control de calidad, para servicios al consumidor, para control logístico. Para todo, excepto para innovación. Y luego dicen que la innovación “es lo más importante para el destino de la empresa”.
Entonces, los elementos claves de un sistema de innovación son el compromiso de liderazgo, gerencia de una infraestructura para la innovación, tener los procesos correctos como procesos de ideación, de filtro, de alineamiento, de búsqueda de fondos, y algunos son para remodelar los procesos existentes. Más allá de eso necesitamos los sistemas de recursos humanos, de entrenamiento,Balance Scorecard, y todo aquello que tiene que ver con valores y cultura de la organización.

¿Cuánto tiempo puede tomarle a una empresa implementar estos procesos?

Yo diría que como mínimo, dos años.

¿Y hay compañías que ya han implementado este sistema?

Uno de los ejemplos más saltantes es Whirlpool, el fabricante de electrodomésticos. A ellos les tomó entre tres a cinco años para que suceda. Pero se vio el resultado en la empresa. Por ejemplo, los ingresos provenientes de productores innovadores crecieron de 0% a 20% de las mismas, de US$0 a US$3.5 billones (en miles de millones) anualmente. Allí es donde ves el impacto de un sistema corporativo de innovación en lugar de dejarlo al azar.

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¿Y cuáles son las habilidad que tiene que aprender la gente para convertirse en innovadora?

Bueno primero, debo enfatizar que todos somos innovadores. Todos lo somos. Ese es uno de los grandes malentendidos. Creemos tradicionalmente que sólo ciertas personas pueden innovar. Que es un tema solo para lo del departamento de R&D (investigación), de diseño o de marketing, para los de estrategia, y se piensa que todos los demás son solo personas ordinarias. Pero la gente “ordinaria” es capaz de lograr innovaciones extraordinarias. De hecho, si vez lo que hacen las personas cuando regresan a su casa de trabajar con las herramientas de software que tenemos... hacen su propia música, suben sus películas a Youtube, todo tipo de cosas fantásticas. Pero no traen esa creatividad al trabajo.
Lo que necesitamos enseñar es que la creatividad es posible, que todos somos innovadores y tenemos que fomentar que todos vengan con ideas. Pero luego, la gente necesita ciertas herramientas con ciertas habilidades para incrementar su capacidad de innovación. Así como todo en la vida, si yo te pido que escribas algo con un lápiz y papel, lo vas a hacer. Pero si es que te doy un iPod o un iPad o una laptop, puedes aumentar tu capacidad. Entonces los seres humanos necesitan herramientas. Y las herramientas que nosotros enseñamos, tienen que ver con lo que yo llamo los cuatro lentes de la innovación, una herramienta sistemática para generar ideas innovadoras de alta calidad, que rompen esquemas.

¿Y en qué consisten estos cuatro lentes?

Básicamente lo que hicimos cuando investigamos para escribir mi libro,“Innovation to The Core”, miramos más de 200 casos de éxito de innovación en los negocios en las últimas dos a tres décadas. Tratamos de entrar en la mente del innovador y tratar de entender por ejemplo, qué fue lo que llevó a Steve Jobs, Jeff Bezos, Ted Turner y gente como ellos, a sus descubrimientos. ¿Se trata de gente especial? ¿Qué están diseñados de manera diferentes al resto de nosotros? ¿O es que había un cierto proceso que estaba en sus cabezas que los llevó a sus descubrimientos? Y descubrimos que en todos esos casos que los innovadores descubrieron sus ideas revolucionarias, no sentados en la ventana esperando por un momento “eureka”, sino más bien mirando al mundo desde una perspectiva fresca.
Y descubrimos que había cuatro perspectivas o puntos de vista específicos que llevaban al descubrimiento. Uno, es desafiar a la ortodoxia, desafiar el saber convencional. La segunda es, treparse a las tendencias, entender su impacto potencial y traer eso a tu modelo de negocio. Y la tercera es apalancarte en tus recursos. Tomar tus habilidades, tus activos y pensar cómo puedes utilizarlos en un nuevo contexto para crear valor para los consumidores. Finalmente la cuarta es entender las necesidades insatisfechas, y atender esas necesidades antes que tu competencia.
Una vez que entiendes el proceso, cómo funciona la mente del innovador, puede hacer un reingenierías y dárselo a cualquiera, a toda la gente en tu compañía para que los utilice y obtenga ideas revolucionarias.

¿Pero al diseñar un sistema, todo ello no afecta en sí mismo la espontaneidad de la innovación?

No. Mire, la buena fortuna o serendipia, siempre será parte del proceso. El tema aquí es cómo hacer que esto ocurra con mayor frecuencia. Cómo creamos las condiciones dentro de la empresa que hace que la suerte ocurra más frecuentemente.  Es como lo que decía Gary Player, el jugador de golf, cuando señalaba“mientras más practico, más suerte tengo”.
Mientras pongas más sistemas y mecanismos para fomentar la innovación, capturar ideas, y apoyar a los innovadores, es más probables que promocionarás las capacidades de innovación de la empresa.

¿Y qué clase de incentivos debe incluir la empresa dentro de su estructura para fomentar la innovación?

Hay varias cosas. Puedes impulsar la innovación al hacer a las personas responsables de los resultados. Así por ejemplo en General Electric, Jeff Immelt, su CEO, hizo que todos sus líderes senior rindan cuentas, no sólo que sean responsables, pero que ellos mismos rindan cuentas por lo que GE llaman “descubrimientos de la imaginación” (imagination breakthroughs) por año. Cada uno de esos descubrimientos tiene que valer al menos US$100 millones por año en aumento de ingresos por el siguiente par de años. Eso quiere decir que yo como gerente tengo que traer como US$300 millones en valor de ideas. Y si vienes a verme al final del año y me dices, lo siento, no tengo nada, estoy en problemas. Asimismo, si te digo que el 30% de tu compensación está ligado al desempeño en innovación, te enfocarás más en innovación. Ese es el poder motivador. Por otro lado, puedes decirle a la gente, “nos gustan tus ideas, y estamos dispuestas a recompensarte por ellas”. Puede ser en efectivo, en un sistema de puntos con el que yo puedo canjear premios que van desde un iPod hasta un Ferrari, dependiendo de la calidad de mis ideas. O, uno de mis incentivos es simplemente darte los recursos para que tu idea se materialice. Ese es el mayor incentivo que puedes darle a una persona. Algunas compañías también tienen ceremonias, como los Oscar para la innovación…. En fin, es un abanico de cosas que se pueden hacer.

¿Y hay momentos en los que las compañías NO deben innovar?

Si. Depende del tipo de innovación de la que estamos hablando. Primero hay varios tipos de innovación. Por ejemplo, tienes innovación de procesos, innovación de producto, de servicios, marketing, servicio al cliente, innovación en costos que es lo que los indios y los chinos hacen tan bien… Lo segundo es ¿Cuándo esto es demasiado?
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Claro, porque a veces hay la sensación de que se debe innovar por innovar, “porque la innovación es buena”. Pero la pregunta es ¿cuándo es esta estratégicamente inteligente?

Claro, lo primero es que si te remontas a la última crisis financiera, eso fue innovación financiera que no era inteligente. Estaba basada en una idea insostenible. Lo primero que hay que asegurarse que las ideas que creemos sean innovación de alta calidad. Porque si haces lo que te he mencionado con los cuatro enfoques, no salen ideas locas, ideas tipo “creemos un banco en la luna”. Obtienes ideas con fundamentos, que están enraizadas en ortodoxias de la industria que deberíamos retar, en tendencias reales.Que estén fundamentadas en los recursos que se tienen, en habilidades reales o en activos que podemos usar. Y sobre todo, fundamentado en necesidades del consumidor. Se tiene que ir en el proceso de experimentar con esas ideas, validando o invalidando cada una, haciéndole varias pruebas o yendo a los consumidores. Recién ahí uno puede estar seguro que se le saca el riesgo a la innovación. Ideas de alta calidad, menos riesgosas.
Ahora, volviendo a tu pregunta. A veces generas tantas ideas dentro de tu compañía, que esta no puede hacerles frente. Por ejemplo, necesitas gente de ventas para vender más productos. Si esos productos no van a tus canales existentes de distribución, tienes que crear nuevos y construirlos. Por eso hay tiempos, como los últimos años en que el dinero era escaso en las empresas y se buscaba la eficiencia, en que si te doy mil ideas, no puedes hacerles frente.Lo que quieres en un caso como en los últimos años son ideas que directamente se concentre en empujar las ventas en malos tiempos. Ese fue mi enfoque durante la crisis financiera: cómo puedo ayudarte para reinventar tu modelo de negocios, de modo que le des a tus clientes lo que necesitan.

¿Y cómo hacer para que tu innovación no afecte a los negocios a los que te dedicas?

Creo que debes construir el futuro junto al pasado. Hay que recordar el caso de las antiguas minas de oro. Estas tenían pilares de madera que sostenían la mina. Pero estos se pudrían y había que cambiarlos cada cierto tiempo. Pero ¿Cómo reemplazas los pilares en una mina de oro? ¿Lo pateas y pones el nuevo? No. Pones el nuevo al costado del viejo y esperas a que este último se pudra. En el caso de los medios, todos sabemos que los medios están yendo a lo digital. Si hacemos un cambio demasiado brusco, puede que el mercado no esté listo o que nosotros mismo no lo estemos.

¿Tienes ejemplos específicos de empresas que estén construyendo el futuro?

Todos los modelos tradicionales de negocios en la actualidad están en problemas. Si piensas en la industria de la música, de las películas, de la energía, la bancaria, la televisiva y muchas otras, todas están experimentando cambios dramáticos. Todas ellas han sido forzadas a construir un futuro muy diferente al pasado. El enfoque debe ser, qué debemos hacer diferente en el futuro para sobrevivir. Hay varias industrias que están afectadas por la innovación disruptiva. Los medios es una de ellas. Ese modelo de dar las noticias gratis es maravilloso, pero ¿Cómo haces dinero de noticias gratis? Sobre todo si no ganas la misma cantidad de dinero por publicidad. Funciona para Google, que vive de la publicidad, pero no es tan fácil para los medios.
Por ejemplo, trabajé en una mina gigante de diamantes en África, pero se descubrió se que puede fabricar diamantes. Para ello emulas el proceso de millones de años y lo aplica en un ambiente industrial. Si logras esto ¿Para qué necesitas cavar grandes hoyos y meter a miles de personas para extraer los minerales? Entonces, ese sería un caso en el que tienen que invertir en la fabricación de diamantes, en vez de mantenerse en el antiguo sistema. Otro ejemplo sería el papel. Para qué invertir en hacerlo cuando las cosas están volviéndose digitales. Deberían empezar a invertir en e-paper.
Por ello tienes que asegurarte de cubrir todas las bases conforme avanza el futuro. No quieres ser dejado fuera. Tienes que construir tu futuro poco a poco mientras dejas que tu antiguo negocio pague las cuentas.

Dijiste que el proceso de innovación demora entre 2 y 3 años, pero ¿cuál es el costo promedio?

Depende de lo que uses para cuantificar tus costos. ¿Es el tiempo? ¿el dinero? ¿estas pagando consultorías? No creo que puedas poner una cifra en dólares. Algunas pagarán medio millón de dólares, algunos harán las cosas ellos mismos, otros llamaran a consultoras por 4 a 6 semanas. Las empresas tienen diferentes enfoques.
Sin embargo, creo que hay dos canales de inversión definitivos. El primero consiste en construir el sistema. Para ello necesitas recursos; necesitas dinero; personas; herramientas, si es que quieres construir infraestructura tecnológica. Una cosa que estoy haciendo es construir centros físicos, los llamo “winnovations centers”. En ellos, los cuatro enfoques están incrustados en el espacio. Uno sería el cuarto de la ortodoxia, el otro de tendencias, otro de recursos, y otro de necesidades del cliente. Esa es una inversión.
Otro canal es financiar ideas innovadoras, por lo que necesitas hacer un presupuesto aparte para financiar la oportunidades de crecimiento que estas produciendo. Necesitas dinero para esas dos cosas en paralelo.
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¿Cuáles son las tendencias en innovación?

Hay varias: Una de ellas es la innovación de apertura. Donde las empresas están abriendo sus procesos de innovación para una especia de “libre comercio” con el resto del mundo. En el pasado, las empresas solían cerrar todo, poner un muro a su alrededor. Mantener todo en secreto. Por ejemplo, si eres IBM, dejas que todo el mundo vea lo que sucede en su departamento de Research & Development. Muestra sus joyas de la corona y le dice al mundo: “dígannos cómo debemos usarlas”. Por ejemplo tienen una sesión online de 72 horas dejamming, que se llama “Innovation Jam”, donde la gente se involucra y aporta ideas.
Procter & Gamble ha roto sus muros y ahora el mandato es que consigan el 50% de su innovación de fuera. Buscaban socios, emprendedores, universidades que vayan con nuevas ideas, para que sean licenciadas. Eso es innovación abierta.
Esos son sólo dos ejemplos. Pero la idea es abrir tu proceso innovación y crear un ecosistema con equipos externos.

Se habla mucho del caso de Gold Corp.

Es un buen ejemplo. Lo que fue mostrar sus prospectos y decir “busquen oro y les daré algo”. Hay muchos casos de innovación abierta.
Otra tendencia a rescatar es la innovación interna, involucrar a toda la gente de tu empresa en el proceso creativo. El pasado se creía que sólo ciertas personas podían hacerlo. Pasamos por eso en “Calidad”. Este solía ser un área con un tipo en saco blanco y un portapapeles. El era el inspector de calidad. Nos reímos ahora, pero en 1965 era normal. Ahora sabemos lo que pasa cuando abres Calidad a todos. El reto ahora es hacer lo mismo con la innovación.